Hace un par de semanas conseguí descargarme el capítulo tercero de la primera temporada de Shark, y guardarme unas horitas durante unos días para verme los once primeros, pues no tuve la ocasión cuando La Sexta la emitió.
El planteamiento de partida es bastante simple y no me atrajo mucho más que otras series de abogados, razón por la que no puse mucho empeño en verla en televisión. A saber: Sebastian Stark es un abogado criminalista feroz, que prácticamente no ha perdido un caso en sus más de 15 años de carrera. Sus clientes son asesinos ricos, ejecutivos psicópatas, políticos corruptos y empresarios mafiosos; en definitiva, Stark -a quien sus colegas apodan Shark- se ha hecho rico defendiendo a indeseables. Su amoralidad le ha permitido vivir feliz todos estos años, hasta que ve con sus propios ojos el resultado de su trabajo y cae en una profunda depresión; cuando es nombrado fiscal especial, Stark se aferra a su oportunidad de redención.
Como he dicho, todo bastante normal, incluyendo el formato clásico de juicio por capítulo donde el concepto anglosajón de batalla (legal) da para bastante.
Sin embargo, cuando La Sexta lo emitió no caí en la cuenta -Wikipedia solventa muchas de estas faltas de información- de quién impulsó la serie dirigiendo el capítulo piloto: Spike Lee. ¿Cómo es posible -me pregunté- que Spike Lee se haya interesado en una serie de abogados, más aún cuando su protagonista es un fiscal misógino, machista, amoral, etc?
En la respuesta radica el interés adicional que me ha despertado: a través de un producto hollywoodiense (que es el tipo de producto más popular) y de un personaje que evita posicionarse éticamente de forma profunda (como la totalidad de protagonistas de este tipo de productos, que se mueven sólo por intereses propios y explicaciones de dos líneas), pueden introducir ideas de izquierda, progreso y genuina democracia -esto es, el pueblo decide- que poco a poco pueden ir haciendo un poso. Desde mi punto de vista este es el tipo de producto audiovisual que la izquierda debe promover en sus -de momento inexistentes- políticas culturales, ya que es la misma técnica que usa el poder y que es la que convierte en normales comportamientos para mi aberrantes, como el consumo sin freno y la explotación incuestionada.
"La Ventana Rota". Así se titula el último documental que he visto, dirigido por Hammudi Al-Rahmoun y Eñaut Tolosa, y que en 25 minutos refleja muy logradamente la situación de tres jóvenes vascos acusados de "terrorismo callejero" y de sus familias.
Como avanzo, el documento intenta dar voz a una parte de la sociedad vasca que también sufre injusticias. Diferentes de las conocidas por la mayoría pero no por ello menores. Lo hacen a través de los testimonios de tres jóvenes acusados de actos de vandalismo y agresión que en un país democrático no pasarían de desafortunadas chiquilladas. Sin embargo, son víctimas de innumerables injusticias desde el mismo momento de ser acusados hasta que, al contrario de lo que debería pasar en un "estado de derecho", consiguen demostrar su inocencia.
En mi opinión, películas como esta ayudarían a hacer entender a la opinión pública la particular situación de Euskal Herria y de España, y por tanto propiciarían un clima mucho más adecuado para la paz.
Pero creo que lo mejor es que vosotros mismos os miréis "La Ventana Rota" y opinéis qué os ha parecido el que en mi opinión es uno de los cortometrajes documentales del año 2007. Podéis ver el trailer en YouTube y... Bueno, puesto que es difícil encontrar copias comerciales, no os costará seguir la pista hasta la película completa en YouTube.
Después de tres meses sin actualizar esto, yo mismo pensaba que iba a escribir sobre cualquier otra cosa, como los últimos proyectos en los que he estado metido o un libro que me haya abierto la mente o algo parecido, pero simplemente voy a informar de mi adhesión a unas cuantas redes sociales nuevas. Y es que dentro de nada (dos días) acabo el Postgrado en Dirección de Producción (entonces ya hablaré de eso) y... Bueno, ¡Hay que encontrar trabajo!
Ya hacía tiempo que lo tenía gracias a un regalo navideño pero hasta el pasado fin de semana no había visto el DVD de "Los mejores cortos de Terror y Suspense, Vol. 2" de la FNAC.
La verdad es que no sé si porque se guardan lo mejor para el final, o porque simplemente realmente no hay mucho nivel, pero de los 10 cortos del DVD ni a la mitad los clasificaría como "los mejores" que he visto.